14/04/2026
La secretaria general de Formación Profesional, Esther Monterrubio, ha subrayado el papel estratégico de la Formación Profesional Dual como herramienta clave para garantizar el relevo generacional en el tejido productivo, durante su participación en el II Congreso Nacional de Relevo Generacional organizado por UPTA España, celebrado en Vilagarcía de Arousa. En este foro, la responsable ministerial ha destacado que el nuevo modelo de Formación Profesional rompe de forma definitiva la distancia tradicional entre el aprendizaje y la realidad laboral, consolidando un sistema más conectado con las necesidades económicas actuales.
Durante su intervención en la mesa redonda centrada en formación y relevo generacional, Monterrubio ha señalado que la generalización de la FP Dual desde el curso 2024-2025 representa un cambio estructural en el modelo educativo. Este sistema incorpora formación en la empresa de entre el 25% y el 50% del currículo, lo que supone, según ha indicado, el paso de experiencias puntuales a una integración plena entre el ámbito educativo y el productivo. A su juicio, este avance resulta determinante para afrontar el desafío del relevo generacional, al facilitar una transición más eficiente entre la formación y el empleo, así como una mejor transmisión del conocimiento profesional.
La secretaria general ha incidido en que esta conexión directa con las empresas permite generar entornos de aprendizaje más realistas y ajustados a las dinámicas del mercado laboral, favoreciendo la incorporación progresiva de nuevas generaciones al tejido productivo. Este enfoque adquiere especial relevancia en sectores donde el relevo es más urgente, ya que contribuye a garantizar la continuidad de la actividad económica y la preservación de oficios y competencias clave.
En este contexto, Monterrubio ha puesto en valor la evolución del sistema de Formación Profesional en España, que cuenta actualmente con más de 12.400 ofertas formativas activas, cerca de 5.000 centros y más de 2.600 estándares de competencia profesional. Esta dimensión configura, según ha señalado, una estructura más flexible, capilar y adaptada a las necesidades de los distintos sectores productivos, lo que refuerza su capacidad para dar respuesta a los retos del mercado laboral.
Asimismo, ha defendido que la Formación Profesional está en condiciones de actuar como una de las principales respuestas al relevo generacional, no solo desde la perspectiva de la inserción laboral, sino también como elemento clave para sostener la actividad económica, modernizar negocios y garantizar la continuidad de proyectos empresariales. En este sentido, ha subrayado la necesidad de abordar este desafío desde una perspectiva estructural, basada en la integración de la orientación, la formación, la empresa y el territorio, así como en el desarrollo de políticas públicas sostenidas en el tiempo.
Por otro lado, Monterrubio ha recordado que el relevo generacional no puede limitarse a la formación de jóvenes, sino que debe incorporar también la recualificación de personas adultas, la acreditación de competencias profesionales adquiridas a lo largo de la experiencia laboral y el diseño de itinerarios formativos más flexibles. Este planteamiento refuerza el carácter integral del nuevo modelo de Formación Profesional, orientado a dar respuesta a una realidad laboral en constante transformación.
En la mesa redonda han participado también Antonio de Luis Acevedo, Ramiro Esparís Sampedro, Amparo Burgueño Luengo y María Eugenia Pérez Fernández, quienes han coincidido en señalar la importancia de reforzar la colaboración entre instituciones, empresas y agentes sociales para consolidar un modelo de Formación Profesional capaz de garantizar el relevo generacional y contribuir al desarrollo sostenible del sistema productivo.