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Esther Monterrubio, secretaria general de FP, impulsa los Centros de Referencia Nacional como garantía de calidad en la Formación Profesional

26/05/2026

Esther Monterrubio, secretaria general de FP, impulsa los Centros de Referencia Nacional como garantía de calidad en la Formación Profesional

La Formación Profesional vive un momento decisivo en España. La transformación tecnológica, los cambios en los sectores productivos y la necesidad de aprendizaje permanente exigen una FP más flexible, actualizada y conectada con la realidad laboral. En este contexto, los Centros de Referencia Nacional se consolidan como una herramienta estratégica para impulsar la calidad de la Formación Profesional, favorecer la innovación y anticipar las competencias que demandará el mercado de trabajo.

Una Formación Profesional en plena transformación

La Formación Profesional ha dejado de ser una vía formativa secundaria para convertirse en uno de los pilares del sistema educativo y productivo. Su valor reside en su capacidad para conectar la formación con el empleo, responder a las necesidades reales de las empresas y ofrecer itinerarios de cualificación adaptados a diferentes perfiles: jóvenes, personas trabajadoras, desempleados, profesionales en recualificación y ciudadanía adulta que necesita actualizar sus competencias.

En este escenario, la calidad no puede entenderse únicamente como una mejora de los contenidos curriculares. Implica también actualización tecnológica, innovación metodológica, colaboración entre centros, coordinación con los sectores productivos y capacidad para detectar nuevas necesidades profesionales. Precisamente ahí adquieren protagonismo los Centros de Referencia Nacional, conocidos como CRN.

El 25 de mayo de 2026, la secretaria general de Formación Profesional, Esther Monterrubio, presidió un encuentro con los directores de estos centros en la Biblioteca del Consejo Escolar del Estado, donde destacó su función como “punta de lanza” de la calidad de la Formación Profesional.

Qué son los Centros de Referencia Nacional

Los Centros de Referencia Nacional son centros especializados en distintas familias o áreas profesionales que tienen como finalidad actuar como referentes en innovación, experimentación, investigación y mejora de la Formación Profesional. Su ámbito de actuación es nacional, por lo que no se limitan a una comunidad autónoma concreta, sino que prestan servicio al conjunto del sistema de FP.

Según la información difundida por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, la red actual está integrada por 40 centros, cada uno de ellos puntero en su área de especialización. Estos centros son referencia tanto para los centros de formación para el empleo como para los centros del sistema educativo.

Su papel es especialmente relevante porque conectan tres dimensiones que deben avanzar de forma coordinada: el sistema educativo, el sistema de formación para el empleo y los sectores productivos. Desde esta posición, los CRN pueden detectar cambios en las profesiones, identificar nuevas competencias, experimentar con metodologías formativas y transferir buenas prácticas a otros centros.

Una red estratégica para la calidad de la Formación Profesional

Esther Monterrubio señaló que la red de Centros de Referencia Nacional es la “punta de lanza” del sistema de FP y que se sitúa, junto con la red de Centros de Excelencia, en el centro de la calidad de estas enseñanzas. Esta afirmación sitúa a los CRN en una posición clave dentro de la modernización de la Formación Profesional.

Hablar de calidad en FP supone hablar de actualización permanente. Los títulos, certificados y ofertas formativas deben responder a un mercado laboral cambiante, donde aparecen nuevos perfiles profesionales y donde muchas ocupaciones tradicionales incorporan procesos de digitalización, automatización, sostenibilidad o gestión avanzada de datos.

Los Centros de Referencia Nacional ayudan a que esta actualización no sea improvisada. Su trabajo permite observar la evolución de los sectores, analizar necesidades emergentes y proponer respuestas formativas coherentes. De este modo, contribuyen a que la Formación Profesional no se limite a reproducir modelos ya existentes, sino que pueda anticiparse a las demandas futuras.

Además, su valor no reside solo en la especialización técnica. También son espacios para impulsar metodologías activas, proyectos de innovación, colaboración con empresas, actualización docente y transferencia de conocimiento entre centros educativos.

Innovación, prospección y aprendizaje permanente

Uno de los mensajes centrales de la reunión presidida por Esther Monterrubio fue la necesidad de innovar en tiempos cambiantes. La secretaria general de Formación Profesional subrayó que la ciudadanía deberá formarse a lo largo de la vida y que, para ello, resulta imprescindible actualizar los estándares de competencia y las enseñanzas de FP mediante procesos de prospección.

Esta idea conecta directamente con uno de los grandes retos educativos actuales: la formación ya no puede concentrarse únicamente en una etapa inicial de la vida. Las personas trabajadoras necesitan actualizar sus competencias de forma periódica, adaptarse a nuevas tecnologías, cambiar de sector o mejorar su cualificación para mantener su empleabilidad.

Los CRN pueden desempeñar una función decisiva en este ámbito porque trabajan desde una perspectiva sectorial. Esto les permite observar con mayor precisión qué competencias están ganando relevancia, qué tecnologías se están incorporando a las empresas y qué perfiles profesionales empiezan a demandarse.

La prospección no debe entenderse como una simple recogida de datos. En el ámbito de la Formación Profesional, implica interpretar tendencias, dialogar con empresas, analizar cambios normativos y tecnológicos, estudiar la evolución de las ocupaciones y transformar ese conocimiento en propuestas formativas útiles.

Coordinación con los Centros de Excelencia

La reunión también puso de relieve la importancia del trabajo en red entre los Centros de Referencia Nacional y los Centros de Excelencia. El Ministerio considera ambos proyectos como prioritarios en materia de Formación Profesional.

Esta coordinación resulta fundamental para evitar que la innovación quede aislada en experiencias puntuales. Cuando los centros trabajan en red, las buenas prácticas pueden compartirse, adaptarse y extenderse. La colaboración permite homogeneizar criterios, mejorar la calidad del sistema y favorecer que los avances lleguen a más territorios, más docentes y más estudiantes.

Los Centros de Excelencia pueden actuar como espacios de impulso y transferencia de innovación aplicada, mientras que los Centros de Referencia Nacional aportan especialización sectorial, análisis de competencias y visión estratégica sobre las necesidades de cada familia profesional. La conexión entre ambos modelos puede fortalecer una FP más cohesionada, moderna y orientada a resultados.

En un sistema descentralizado, el trabajo en red también ayuda a garantizar que la calidad no dependa únicamente del lugar en el que se estudia. La existencia de centros con ámbito nacional favorece una visión compartida de la Formación Profesional y contribuye a generar estándares comunes.

Impacto para alumnado, profesorado, centros y empresas

El fortalecimiento de los Centros de Referencia Nacional tiene consecuencias directas para toda la comunidad educativa y productiva.

Para el alumnado, supone acceder a una Formación Profesional más conectada con las profesiones reales, con contenidos actualizados y con mayores posibilidades de inserción laboral. Una FP que escucha a los sectores productivos puede ofrecer itinerarios más útiles y mejorar la transición entre el aula, el taller, el laboratorio y la empresa.

Para el profesorado, los CRN representan una oportunidad de actualización técnica y metodológica. La calidad de la Formación Profesional depende en gran medida de docentes capaces de incorporar nuevas herramientas, tecnologías y enfoques didácticos. Los centros de referencia pueden facilitar formación, recursos, experiencias piloto y transferencia de conocimiento.

Para los centros educativos, la red de CRN permite acceder a orientación especializada, proyectos de innovación y modelos de colaboración que pueden mejorar la planificación de las enseñanzas. Esto es especialmente importante en familias profesionales sometidas a cambios rápidos.

Para las empresas, estos centros ofrecen una vía de conexión con el sistema formativo. La colaboración entre FP y tejido productivo permite ajustar mejor las competencias, detectar necesidades de cualificación y favorecer una formación más alineada con los procesos reales de trabajo.

Para el sistema productivo, la existencia de una red especializada de centros contribuye a mejorar la competitividad, facilitar la recualificación profesional y responder a sectores emergentes e innovadores. Según el Ministerio, los CRN promueven medidas y programas de investigación destinados a atender las necesidades de estos sectores.

Una herramienta clave para el futuro de la FP

Los Centros de Referencia Nacional no deben entenderse como una estructura complementaria, sino como una pieza estratégica para consolidar una Formación Profesional de calidad. Su papel es especialmente relevante porque combinan especialización, innovación, prospección y capacidad de transferencia al conjunto del sistema.

La afirmación de Esther Monterrubio de que estos centros son una “prioridad absoluta” del Ministerio refuerza la idea de que la FP necesita espacios capaces de liderar la modernización, anticipar cambios y generar respuestas formativas coherentes con la evolución económica y social.

En definitiva, los Centros de Referencia Nacional son una herramienta fundamental para avanzar hacia una Formación Profesional flexible, innovadora, conectada con el empleo y orientada a la calidad. Su desarrollo y coordinación con los Centros de Excelencia pueden contribuir a que la FP española responda mejor a los desafíos de la digitalización, la sostenibilidad, la especialización productiva y el aprendizaje a lo largo de la vida.

La transformación del tejido productivo exige una Formación Profesional capaz de mirar al presente, pero también de anticipar el futuro. En esa tarea, los Centros de Referencia Nacional tienen un papel decisivo.