23/06/2026
La Formación Profesional se ha situado en el centro de la estrategia educativa, económica y laboral del país. Así lo ha destacado la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón, durante un encuentro con directivos organizado por la consultora LLYC en Madrid, donde ha subrayado el papel de estas enseñanzas en la modernización del tejido productivo y en la mejora de la empleabilidad.
Milagros Tolón ha señalado que el Gobierno ha convertido la Formación Profesional en “una de las grandes palancas de modernización del país”, con una tasa de empleabilidad que supera el 73%. Además, ha indicado que algunos sectores se aproximan al pleno empleo y registran tasas de inserción laboral cercanas al 90%.
Estas cifras reflejan el creciente peso de la FP en la cualificación de profesionales y en la respuesta a las necesidades reales del mercado laboral. El modelo español cuenta ya con más de 1,2 millones de estudiantes y está orientado a formar perfiles vinculados a ámbitos estratégicos para la economía y la sociedad.
Entre los sectores mencionados por la ministra se encuentran la digitalización, la inteligencia artificial, la industria avanzada, la movilidad sostenible, los cuidados y la transición energética. Todos ellos requieren profesionales con competencias técnicas actualizadas, capacidad de adaptación y una formación conectada con los cambios tecnológicos y productivos.
Durante su intervención, en un acto presentado y conducido por el director senior de LLYC, Ander Gil, la ministra explicó que el Ministerio está ampliando y actualizando la oferta formativa de Formación Profesional. Este proceso incluye el impulso de centros de excelencia y el fortalecimiento de la relación entre formación y empleo.
Tolón insistió en que la expansión de la FP debe desarrollarse junto a mecanismos sólidos de calidad. En este sentido, destacó que el Ministerio trabaja en un nuevo Real Decreto destinado a ordenar los distintos tipos de centros que imparten estas enseñanzas y a reforzar las garantías de calidad del conjunto de la oferta.
Esta medida se enmarca en un contexto de crecimiento de la Formación Profesional, tanto en número de estudiantes como en diversidad de titulaciones, especializaciones y modalidades formativas. La actualización permanente de los ciclos y cursos resulta clave para que la FP pueda responder a las demandas de empresas, administraciones y sectores emergentes.
Otro de los ejes señalados por la ministra fue la necesidad de que la formación acompañe a las personas a lo largo de toda su vida profesional. Esta orientación sitúa a la Formación Profesional no solo como una etapa educativa inicial, sino también como una herramienta de recualificación, actualización y mejora de la trayectoria laboral.
En esta línea, se ha aprobado recientemente la distribución de 867 millones de euros entre las comunidades autónomas para la formación de personas trabajadoras. Según los datos expuestos por Tolón, entre 2021 y 2023 las actuaciones financiadas con estos recursos permitieron formar a casi 780.000 personas desempleadas y a más de 200.000 personas ocupadas.
Los resultados vinculados a estas actuaciones también muestran su impacto en el empleo. Cerca de 314.000 personas desempleadas encontraron trabajo y más de 52.000 trabajadores mejoraron su situación profesional. Para la ministra, estos datos evidencian que la Formación Profesional tiene un alcance que va más allá del sistema educativo.
“Esos datos demuestran que la Formación Profesional no es solo una política educativa, sino económica, de empleo y una política de cohesión social”, afirmó Tolón durante el encuentro, al que también asistió la secretaria general de Formación Profesional del Ministerio, Esther Monterrubio.
La ministra recordó asimismo el esfuerzo inversor realizado en educación. Según expuso, el Gobierno ha destinado 6.730 millones de euros a este ámbito, más del doble que en 2018. También destacó que en 2026 se ha aprobado la mayor inversión en becas de la historia del país, con 2.559 millones de euros que llegan ya a cerca de un millón de estudiantes.
Este apoyo económico se presenta como un elemento clave para favorecer la igualdad de oportunidades, facilitar la continuidad educativa y reducir barreras de acceso a la formación. En el caso de la Formación Profesional, la disponibilidad de becas y recursos contribuye a que más estudiantes puedan incorporarse a itinerarios formativos con alta conexión con el empleo.
Tolón vinculó esta inversión con la mejora de los principales indicadores educativos. En particular, señaló la reducción del abandono educativo temprano, que ha pasado del 17,9% al 12,8%. Esta evolución refuerza la importancia de contar con una oferta formativa diversa, flexible y adaptada a los intereses del alumnado y a las necesidades del mercado laboral.
La Formación Profesional atraviesa una etapa de crecimiento y transformación. Su expansión, la actualización de la oferta, la colaboración con los sectores productivos y el impulso de la formación permanente la sitúan como una herramienta estratégica para mejorar la cualificación de la población y responder a los cambios del empleo.
Los datos presentados por la ministra muestran el papel de la FP en la inserción laboral, la recualificación de trabajadores y la reducción del abandono educativo temprano. En este contexto, la Formación Profesional se consolida como una política educativa con impacto directo en la economía, el empleo y la cohesión social.
Su desarrollo futuro dependerá de mantener una oferta actualizada, garantizar la calidad de los centros y reforzar la conexión entre educación, empresas y administraciones. Con más de 1,2 millones de estudiantes y tasas de empleabilidad superiores al 73%, la FP se afianza como una vía formativa decisiva para el presente y el futuro profesional del país.