11/02/2026
La Formación Profesional es hoy uno de los pilares del funcionamiento económico y social del país. Así lo ha defendido la secretaria general de Formación Profesional, Esther Monterrubio, durante su intervención en el plenario extraordinario del Consejo Municipal de Formación Profesional de Barcelona, celebrado en la sede de Barcelona Activa. “Cuando se enciende una ciudad por la mañana, el 80% de los trabajos que permiten que esa ciudad funcione son de FP”, afirmó, en una declaración que resume el peso creciente de estas enseñanzas en el mercado laboral.
Monterrubio participó en el encuentro acompañada por la presidenta del Consejo, Raquel Gil, y por el secretario general de Formación Profesional del Departamento de Educación de la Generalitat de Cataluña, Francesc Roca. Durante su intervención, la responsable ministerial subrayó el avance que ha supuesto la Ley de Formación Profesional aprobada en 2022, así como su desarrollo normativo en 2023 y los posteriores avances reglamentarios.
Un sistema más flexible y accesible
La secretaria general definió la normativa como una “ley flexible, adaptable, acumulable, inclusiva e integrativa” que elimina barreras y facilita el acceso de la ciudadanía a la formación a lo largo de toda la vida. Según explicó, el nuevo modelo garantiza el derecho a formarse y a que el sistema dé respuesta a las necesidades profesionales mediante herramientas como el procedimiento permanente de acreditación de competencias.
“Si una persona ha adquirido conocimientos o habilidades, debe tener un procedimiento activo y abierto para demostrarlos y mejorar su trayectoria profesional o reincorporarse al sistema formativo. Nadie se puede quedar fuera”, señaló.
Entre los avances normativos más relevantes, Monterrubio destacó el real decreto de competencias básicas, que permite determinar los niveles mínimos en lengua, matemáticas y competencia digital necesarios para acceder a la FP. También se refirió a la reorganización de los Grados D en unidades formativas más pequeñas y a la actualización de los currículos con contenidos relacionados con la digitalización y la sostenibilidad.
Dual total e innovación con las empresas
La colaboración entre el sistema educativo y el tejido productivo centró buena parte de su intervención. La implantación del modelo Dual generalizado desde el pasado curso supone, en palabras de la secretaria general, un cambio estructural.
“Tenemos que innovar de la mano de las empresas. La formación es una inversión para ellas”, afirmó. A su juicio, la incorporación temprana del alumnado al entorno laboral mejora la motivación, facilita el conocimiento del contexto real y permite orientar mejor los itinerarios formativos.
En el ámbito de la innovación, Monterrubio recordó la inversión superior a 111 millones de euros realizada desde 2022 para la creación de la Red Estatal de Centros de Excelencia, que ya cuenta con 75 centros, seis de ellos en Cataluña, así como la puesta en marcha de más de 1.400 aulas ATECA (Aulas de Tecnología Aplicada), 231 en esta comunidad.
Visita a centros de referencia en Barcelona
Tras su participación en el Consejo, la secretaria general visitó dos centros dependientes del Consorci d’Educació de Barcelona, acompañada por la directora general de Planificación, Innovación y Gestión, María Paz Sánchez.
La primera parada fue el nuevo Instituto de Gastronomía y Restauración de Barcelona, donde recorrió las instalaciones junto a su director, Albert Castillo, y mantuvo un encuentro con estudiantes. El centro ha sido distinguido con el Premio 2025 a la mejor escuela de gastronomía por la BCN Gastronomy Society.
Posteriormente, Monterrubio se trasladó al Instituto de Técnicas Audiovisuales y del Espectáculo de Barcelona, donde su director, Joan Pedroche, le mostró los espacios formativos y los recursos técnicos destinados a la capacitación en un sector en plena transformación.
La FP, motor del día a día
El mensaje central de la jornada fue claro: la Formación Profesional ya no es una alternativa, sino una vía estratégica para el empleo, la competitividad empresarial y la cohesión social. Desde la hostelería hasta la industria, pasando por los servicios, la sanidad, la logística o el ámbito audiovisual, el sistema de FP se consolida como el engranaje que permite que la actividad económica funcione cada día.