Ud está aquí:
  1. Inicio
  2. Información para profesores
  3. Formación e innovación
  4. Emprendimiento en Formación Profesional
  5. El fomento del espíritu emprendedor en el sistema educativo

El fomento del espíritu emprendedor en el sistema educativo

La iniciativa emprendedora, en su sentido más amplio, es una de las competencias básicas, junto con las tecnologías de la información y la comunicación, cultura tecnológica, lenguas extranjeras y habilidades sociales (Comisión Europea, 2004)

En el marco estratégico para la cooperación europea en el ámbito de la educación y la formación hasta 2020 Educación y Formación 2020 (ET 2020) , que tiene como objetivo responder a los retos pendientes para crear una Europa basada en el conocimiento y hacer del aprendizaje permanente una realidad para todos, ya se establece como uno de los cuatro objetivos estratégicos:

  • Hacer realidad el aprendizaje permanente y la movilidad: es necesario avanzar en la aplicación de las estrategias de aprendizaje permanente, el desarrollo de los marcos de cualificaciones nacionales vinculados al Marco Europeo de Cualificaciones, y el establecimiento de vías de aprendizaje más flexibles. La movilidad debe extenderse y es preciso aplicar la Carta Europea de Calidad para la Movilidad.
  • Mejorar la calidad y la eficacia de la educación y la formación: la totalidad de los ciudadanos debe adquirir competencias clave y todos los niveles de educación y formación deben ser más atractivos y eficientes.
  • Promover la equidad, la cohesión social y la ciudadanía activa: la educación y la formación deben permitir que todos los ciudadanos adquieran y desarrollen las aptitudes y competencias necesarias para su empleabilidad, así como respaldar el aprendizaje continuo, la ciudadanía activa y el diálogo intercultural. Las desventajas educativas deben abordarse ofreciendo una educación preescolar de alta calidad e incluyente.
  • Incrementar la creatividad y la innovación, incluido el espíritu empresarial, en todos los niveles de la educación y la formación: es preciso fomentar la adquisición de las competencias clave transversales por parte de todos los ciudadanos, y garantizar el funcionamiento del triángulo del conocimiento (educación, investigación e innovación). También deben promoverse las asociaciones entre el mundo empresarial y las instituciones educativas, así como comunidades de aprendizaje más amplias, con participación de representantes de la sociedad civil y otras partes interesadas.

El objetivo primordial del marco es seguir apoyando el desarrollo de los sistemas de educación y formación en los Estados miembros. Estos sistemas deben proporcionar a todos los ciudadanos los medios para que exploten su potencial, garantizar la prosperidad económica sostenible y la empleabilidad. El marco debe abarcar la totalidad de los sistemas de educación y de formación dentro de una perspectiva de aprendizaje permanente, en todos los niveles y contextos (incluidos los aprendizajes no formal e informal).

En la actualidad contamos con recomendaciones y documentos que hacen un llamamiento a las administraciones públicas, las empresas, los centros educativos y demás partes interesadas, para la promoción de la cultura emprendedora en la educación.

El marco europeo, español y autonómico sitúa el espíritu emprendedor entre las destrezas esenciales que deben ser fomentadas en los sistemas educativos y formativos. Por ello son necesarias estrategias que ofrezcan al alumnado valores, conocimientos y habilidades, facilitando la puesta en práctica de ideas y proyectos.

Por otro lado, dentro del tejido empresarial español, destacan por su importancia cuantitativa y cualitativa las pymes y los autónomos. Los estudios demuestran que precisamente este tipo de empresas y emprendedores constituyen uno de los principales motores para dinamizar la economía española, dada su capacidad de generar empleo y su potencial de creación de valor.

Un emprendedor, es el que convierte su idea de negocio en un proyecto empresarial real, es el que crea nuevas empresas, es aquel que desarrolla su propio emprendimiento. Pero desde el sistema educativo y concretamente desde la Formación Profesional no debemos olvidar que el concepto de espíritu emprendedor va mucho más allá, desde un sentido amplio, es aquel valor que se refiere a las percepciones, actitudes y aptitudes que capacitan a las personas para impulsar el cambio real en su entorno, reaccionar con flexibilidad ante los nuevos retos de la sociedad para contribuir al desarrollo sociocultural y económico sostenible en su entorno local con visión global, desde un concepto específico, como la formación dirigida a la creación de una empresa.

La Ley 2/2011, de 4 de marzo, de Economía Sostenible y la Ley Orgánica 4/2011, de 11 de marzo, complementaria de la Ley de Economía Sostenible, han sentado las bases para favorecer el camino hacia un nuevo modelo productivo.

En este sentido son varios los pilares donde puede actuar la Formación Profesional: aumentar la experiencia laboral, conseguir estrechar los lazos con el tejido empresarial, alinear las necesidades del mundo empresarial con lo la formación en el centro educativo, fomentar nuevas competencias e impulsar el espíritu emprendedor.

Como subraya la Estrategia Europa 2020, los sistemas de educación y formación deberían centrar los currículos en la creatividad, la innovación y el espíritu emprendedor. Para cumplir su papel, la Formación Profesional tiene que reflejar los cambios en la economía y en la sociedad.

El impulso a la creatividad y la innovación debe centrarse en las personas, en el marco de una FP actual basada en la excelencia, que estimule la creatividad y un marco favorable a la innovación, la toma de riesgos y la experimentación.

Es esencial un modelo educativo que facilite la adquisición de capacidades de adaptación a una realidad dinámica, que incentive la capacidad del profesorado y el alumnado para generar iniciativas, innovar y reinventarse de forma permanente. Para todo ello, debemos crear un diálogo estable entre el sistema educativo y productivo, así como unas conexiones entre los centros educativos y su entorno social-económico que permita fomentar el espíritu emprendedor, potencie la creación de nuevas empresas y el trabajo autónomo.

El espíritu emprendedor es la propuesta transversal como respuesta a la necesidad de tratar la educación para el emprendimiento desde las competencias clave. La educación para el emprendimiento es el motor de crecimiento futuro y pone en manos de los centros educativos la responsabilidad de asegurar que las nuevas generaciones sepan desenvolverse en este mundo cambiante e incierto con una formación polivalente y flexible que logre una adaptación exitosa a lo largo de su carrera personal y profesional.

El Informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) España indica que los niveles de actividad emprendedora en España continúan estables, aunque inferiores a los índices previos a la crisis económica y continúan por debajo de la media europea.

La realidad que refleja el Informe GEM es que la motivación para emprender ha cambiado. Expertos españoles entrevistados informan que uno de los factores favorables para iniciar negocios rentables y que aporten valor añadido al mercado, es la educación y formación emprendedora.

Señalar que el Global Entrepreneurship Monitor (GEM) es un observatorio internacional que con carácter anual analiza el fenómeno emprendedor. Constituye la más importante red mundial sobre emprendimiento y tiene por objetivo hacer que la información de alta calidad sobre la iniciativa emprendedora esté disponible para el mayor público posible.

En el marco de este proyecto global, RED GEM España, formada por equipos de investigadores del entorno académico y empresarial de toda España, estudian el comportamiento de la dinámica emprendedora a través de múltiples variables y generan datos que publican en informes anuales.Dentro de sus publicaciones anuales podrá encontrar una sección con el análisis y evolución del emprendimiento en el sistema educativo.

Aunque es cierto que en nuestro país la formación en emprendizaje avanza por el buen camino, no es menos cierto que se necesita una apuesta firme por fomentar la cultura emprendedora desde la educación.

Para más información:

Subir